11 de mayo de 2017

"FERIA DE ARTESANÍAS"

                                                                                        Clarice Bean

Me gusta regalar lo que ya no usamos. Me gusta la idea de que todo eso que ya no necesitamos, y otros sí, circule.

Pero hay cosas de las que no puedo ni quiero desprenderme porque sé que no le sirven a nadie más que a mí, y en eso me mantengo firme y no negocio... ¡las artesanías de las chicas no se tocan!

Así que aquí están, ocupando un espacio muy grande y valioso: el de mi corazón... Y sí, también el de algunos estantes y cajones, pero eso es un detalle...

Les comparto este post de hace muchos, muchos años, pero que sigue en vigencia...



"Una feria de artesanías, eso es lo que podría armar a esta altura de mi vida con la producción de objetos que llevan hechos mis hijas a lo largo de estos años.

Si sumo desde sala de dos hasta hoy (entre jardín, plástica y carpintería)  necesitaría poco menos que el “Centro Municipal de Exposiciones” para poder mostrarlos todos.

¿Cómo se hace para convivir con tantos?, me preguntaba hace un tiempo.
¿Se eligen algunos y se desechan otros? ¿Y cuál es el criterio a la hora de elegir? ¿Dejamos los que más disfrutaron hacer, los que más lindos quedaron o los que fueron un regalo para nosotras? ¿Y los que decidimos que ya es hora de abandonar a su suerte?...

 A esta altura, lo que sí llevo aprendido es que no hay que consultar tanto, porque para ellas todo sirve, todo es útil, todo es lindo…
Pero también llevo aprendido que tengo que soportar las “metidas de pata”…

Como cuando sin querer tiré un dibujo de mi hija mayor que me encantaba. Y aunque a ella no le molestara en lo más mínimo el incidente, terminé pidiéndole que me hiciera  otro igual.

O como aquella otra vez en que haciendo “limpieza de mochila” terminé tirando una cantidad infinita de hojas secas y ramitas de mi chiquita de tres.
“¿Te gustó el regalo que les llevó ayer?”, me preguntó la maestra. “Estuvo todo el recreo en el patio juntando cosas para ustedes”.

Sí, hay lecciones que a fuerza de golpes voy aprendiendo.
Y a esta altura, debo confesarles… creo que prefiero construir una baulera en mi casa que pensar en volver a tirar algo."

¿Y ustedes? ¿Guardan? ¿Tiran?

(Repost)

9 de mayo de 2017

"BIENVENIDA ADOLESCENCIA"



Porque hay temas sobre los que si tuviera que volver a escribir volverían  a salirme igual que aquella vez, les comparto este post de hace unos tres años...

"Te emocionaste la primera vez que durmió una noche entera de corrido... y ahora ya no sabés qué hacer para levantarlo de la cama todas las mañanas.


Te preocupaste por sacarlo a pasear siempre bien abrigado... y ahora no hay forma de que salga con campera.


Te esmeraste para que probara purecitos de todos los colores y sabores... y ahora cada vez le gustan menos cosas.


Te dedicaste a elegirle cuidadosamente cada ropita para que combinara... y ahora usa todos los días el mismo jean gastado.


Te saltaron las lágrimas con su primera cartita... y ahora te conformás con mínimos mensajes de texto.


Te ocupaste de tener sus juguetes siempre ordenados... y ahora la habitación es un caos.


Te la pasaste leyéndole cuentos y cuentitos... y ahora su lectura preferida son los chats del celu.


Te angustiaste cada vez que tuvieron que darle una vacuna... y ahora te muestra el tatuaje que se quiere hacer cuando sea más grande."


Si te sentís identificada con uno, dos, tres o todos estos ítems es porque la adolescencia te está tocando el timbre para apoderarse de tu hijo. Dale... guardáte ese miedo en el bolsillo y abríle la puerta. Dejála pasar, convidále un café y háganse amigas... 

(Repost)

5 de mayo de 2017

"IDEAL VS. REAL"



Arreglando el cuarto de la mayor encuentro unas golosinas rarísimas. No me pregunten qué es porque no sabría responderles.

Las miro sobre su mesita de luz y se me viene a la cabeza esa lista de "prohibidos" de la primera etapa. En su momento me pareció que iba a ser útil pero caducó enseguida, caducó hace un montón...

Era algo así como los diez mandamientos alimentarios de la "buena madre"...
No comerán chicles nunca. No tomarán gaseosas de ningún tipo...

Y seguía, por supuesto, era medio interminable... Todavía con las chicas nos reímos cuando recordamos el momento en que las buscaba de algún cumpleaños. Ah! porque, sépanlo, los cumples son el terror de las madres idealistas.

Entonces lo primero que yo hacía no era preguntarles si les había ido bien, si la habían pasado lindo, si se habían divertido... No, eso iba en segundo lugar. Lo primero que yo hacía era preguntarles: "¿Cuántos chizitos comieron?". Eso era lo que más necesitaba saber, porque la pediatra me contaba la cantidad de intoxicaciones que atendía por culpa de los malditos palitos de queso de color flúo.

Y, a continuación,  les confiscaba las bolsitas con golosinas que traían de souvenir. Las guardaba en mi cartera y ya no volvían a verlas jamás, porque ingresaban  a algo así como el Triángulo de Las Bermudas.

Pero todas aquellas locuras maternas pasaron hace siglos. Imaginen que ahora ya perdí el control de las golosinas que comen y mi atención está puesta en cosas más importantes... Es que los hijos crecen y las madres, inevitablemente, también.

¿Cómo son ustedes con esas cuestiones? ¿Son madres "idealistas" o son madres "realistas"?.

2 de mayo de 2017

"ANTI BULLYING"


Hoy, 2 de mayo, se celebra el "Día Internacional contra el Acoso Escolar".

Y no hace falta vivirlo en carne propia para tener noción de lo que se sufre...

No hace falta que sean nuestros hijos los acosados para percibir lo que se puede padecer...

No hace falta que nos llamen de la escuela para sentarnos a hablar del asunto con ellos...

El bullying es cosa de chicos y de grandes. El bullying es cosa de alumnos, padres, maestros y directivos.

Y la mayoría de las veces se soluciona de manera muy fácil... ¡hablando!

No miremos para otro lado. Si no es en la nuestra, igual le está pasando a otra familia, a la de al lado y eso es demasiado cerca como para que no nos afecte también.

¡Construyamos entre todos un mundo en el que nos riamos con otros... y no de otros!

Y como siempre... todo comieza por casa.





1 de mayo de 2017

"TRABAJEMOS SOÑANDO"



Y no, lamentablemente, no siempre la vocación y el trabajo van de la mano. ¡Debería ser así! 

Pienso en un mundo lleno de personas trabajando de manera apasionada en lo que de verdad les gusta, en lo que mejor saben hacer,  y se ve tan lindo...

Pero aunque no siempre suceda, aunque las cosas no siempre se den como quisiéramos, como lo imaginamos  o como nos gustaría, no abandonemos nunca nuestros sueños... 

No permitamos que el "deber" le gane al "querer". Preservemos eso que se llama "vocación" y cuidémosla  como a un tesoro. Sigamos regándola, aunque todavía no dé ni un pimpollo...

Porque la vida es tan loca que nunca se sabe y por ahí, un día cualquiera, se le ocurre sorprendernos... Se le ocurre hacernos realidad ese sueño que parecía tan imposible y nos deja con taquicardia de pura alegría!

¡Feliz día del trabajador para todos! 


28 de abril de 2017

"AMOR ANIMAL"


Mañana es el "Día del animal", así que aquí les comparto la última columna que escribí para "Para Tí Mamá"... porque la maternidad también puede ser perruna o gatuna, no?

Mientras intento escribir esta columna, ella se me acuesta encima… y yo no la saco.

Jamás me hubiese imaginado que volvería a sentir todo esto, tan de mamá primeriza.

Esta cachorra juguetona me adoptó desde el primer día y sin tener que decirnos nada pactamos un acuerdo. Yo le doy de comer, la baño, la saco a pasear y me ocupo de sus vacunas. A cambio, ella me hace feliz. Me parece lo más justo.

A veces los buscamos y otras llegan de manera inesperada, igual que los hijos y, como ellos,  tienen el don de despertarnos los sentimientos más profundos.

Esta “bebé perruna” nos tiene muertos de amor a todos. Con su “papá” juega a las corridas y a los manotazos, las “hermanas” son las encargadas de retratar cada cosa que hace y de llenarla de beso, y yo que soy su “mamá” tengo el trabajo más sucio, y no porque deba limpiar sus necesidades… que también.

Yo tengo el trabajo más sucio porque como toda buena madre soy la que debe ponerle los límites y explicarle lo que se puede y lo que no. Soy la encargada de esconderle el remedio entre la comida, y de distraerla cuando están por ponerle una vacuna. Soy la que la reta cuando rompe algo y la que no la deja jugar con el perro grande de la esquina, por miedo.

Sin embargo, cada vez que vuelvo a casa y ella me recibe como si hiciera meses que no nos viéramos, agradezco el tenerla con nosotros.

Agradezco el haber tenido la feliz idea de que nuestras hijas crezcan junto a ella. Porque desde que llegó a la familia tenemos más responsabilidades, claro, pero debo reconocer que nos reímos más que antes y que hay momentos en que el corazón nos desborda de ternura y de amor del bueno.

¡Feliz día a del animal a ellos, que nos hacen tan felices!



27 de abril de 2017

"AL ABRIGO DEL FRÍO"

                                                                                                                                                 Pascal Campion

Cuando en la primera consulta el obstetra nos informó que la fecha probable de parto sería en junio, temblé de miedo. El “¡pero si  eso es pleno invierno!” se me quedó atragantado, casi a punto de salir.
Durante un buen rato me la pasé pensando en cómo haría para aprender a convivir con un bebé recién nacido y el frío, absolutamente incompatibles para mí. Para cuando pude volver a prestar atención el médico ya me estaba recetando ácido fólico, así que supongo que me perdí gran parte de la charla obsesionada con las bajas temperaturas y sus posibles consecuencias.

Después se me pasó, claro, estaba tan feliz  que terminé olvidándome del asunto. Era tal la euforia que sentía que los grados centígrados fueron descartados de mi lista de preocupaciones… ¡hasta que por fin nació!
Y ahí volvieron a aparecer, ocupando casi el primer puesto.

Les juro que no recuerdo un domingo más frío que aquel en que volvimos por primera vez a nuestra casa con ella. Soplaba un viento terrible, se volaban las hojas de los árboles y yo intentaba protegerla, abrazándola fuerte.

Ay, si hubiera podido volver a meterla en mi panza para que estuviera a salvo… ¡Cómo extrañé no poder hacerlo!

Y ése me parece que es el tema, aprender a convivir con la idea de que ya no están adentro nuestro, de que ahora son independientes.

El frío, la lluvia, los virus, el sol fuerte, los mosquitos… siempre habrá algo.

Pero, por suerte, no nacieron en la era paleozoica y eso es bueno recordarlo. Afortunadamente nacieron en una época en la que existen millones de cosas que podrán  protegerlos… además de nosotras.

Así que a abrigarse hasta las orejas y a salir a disfrutar de la vida, aunque caigan rayos y centellas, que todo pasa demasiado rápido como para andar perdiéndoselo.

(Post escrito para www.botiga.uy)


© madre in argentina
MAIRA G. + ESTUDIO BULUBÚ